Estudio Técnico Institucional 2026
COD: ITI-FJC-SIEE-V4 · ENGATIVÁ DISTRITO CAPITAL
Avance del proyecto: Marco evaluativo y diagnóstico contextual
Modelos pedagógicos de aprendizaje en tensión: De la
verificación conductista de conductas a la mediación
socioconstructivista y evaluativa en la educación técnica
industrial.
Ley 115 / Art. 208
Jornada 40 Horas / Sem.
80% Hetero SIEE
Ficha Contextual
SIEE §1.8.1
Institución analizada:
Colegio Instituto Técnico Industrial Francisco José de
Caldas IED – Bogotá D.C.
Producto del foro:
Avance del proyecto: Marco evaluativo y diagnóstico
contextual
Lema PEI:
Educación Integral de Líderes Industriales
Articulación:
SENA & Universidad ECCI
Evaluación SIEE:
80% Hetero / 10% Auto / 10% Coev
1.1 Tipo de institución
factory
El contexto seleccionado es el
Colegio Instituto Técnico Industrial Francisco José de Caldas
IED, institución educativa pública/distrital de Bogotá D.C.,
dependiente de la Secretaría de Educación, con cobertura
metropolitana y localizada en el sector de Engativá. Fundado en
1937, es una institución educativa integrada que
conduce preescolar, básica (1º a 9º) y media (10º y 11º); desde 6º
grado ofrece formación técnica y conduce al título de
Bachiller Técnico Industrial en razón del
carácter técnico consagrado en el artículo 208 de la Ley 115 de
1994 (Ley 115 de 1994, art. 208; Manual de Convivencia, 2025,
§1.8.1).
Características distintivas
-
Ocho especialidades industriales:
Mecatrónica, Mecánica Industrial, Mecánica Automotriz,
Electricidad y Electrónica, Dibujo y Modelación Industrial y
Arquitectónica, Ebanistería y Modelería, Fundición y
Metalurgia y Metalistería.
-
Cuatro sedes y
doble jornada (mañana y tarde), con
intensidades horarias que alcanzan 40 horas semanales en 8º a
11º (SIEE, 2025, pp. 13–19).
-
Lema del PEI: “Educación Integral de Líderes
Industriales”; acreditación de alta calidad y Programa de
Orientación Profesional del Bachillerato Internacional en
operación desde 2024 (Manual de Convivencia, 2025, §1.8.1).
Se trata, por tanto, de una institución
técnico-industrial, pública, multi-sede y con tradición, cuya gestión del aprendizaje debe articular dos escenarios
formativos complementarios y de alta complejidad: el
salón de clases y el
taller/laboratorio.
1.2 Perfil de estudiantes
groups
El perfil institucional asume que los estudiantes son “el centro
del devenir pedagógico” y se inspira en diez atributos del
Bachillerato Internacional: indagadores, informados e
instruidos, pensadores, buenos comunicadores, audaces, íntegros,
equilibrados, reflexivos, solidarios y de mentalidad abierta
(Manual de Convivencia, 2025, §5.1.1). El Sistema Institucional
de Evaluación de los Estudiantes complementa este perfil con
decisiones organizativas que modelan la experiencia formativa:
-
Rotación por todos los talleres en 6º y 7º y
asignación de la especialidad al finalizar 7º por la Comisión
de Especialidad (CEPT), según desempeño, intereses y cupos;
sin cambios desde 8º (SIEE, 2025, pp. 16–17).
-
Población con
ritmos de desarrollo y estilos de aprendizaje
diversos, con “debilidades y/o desempeños superiores” que exigen
diferenciación (SIEE, 2025, p. 18).
-
Estudiantes beneficiarios del
Programa de Alimentación Escolar (PAE) en su
totalidad, lo que evidencia una comunidad con necesidades
socioeconómicas que la institución atiende como condición de
permanencia (Manual de Convivencia, 2025, §10.5).
-
Jornadas extensas y desplazamientos entre sedes, con las
implicaciones de carga, tiempo y fatiga que esto conlleva.
1.3 Recursos disponibles en la institución
account_balance
-
Infraestructura: cuatro sedes con talleres
por especialidad, laboratorios de ciencias, salas de
informática, biblioteca, gimnasio, salón de danzas, coliseo,
teatro y auditorio (Manual de Convivencia, 2025, §§10.2–10.3).
-
Sistema de información evaluativa: registro
en línea de valoraciones y asistencia consultable en tiempo
real por las familias, con cortes a mitad de periodo y alertas
por desempeño bajo (SIEE, 2025, pp. 27–31).
-
Recursos humanos: rectoría, coordinaciones
académica, técnica y de Educación Media, orientación, docentes
de área y de taller,
dos docentes de apoyo pedagógico, Comisiones
CEP y CEPT y Comités de Casos Especiales y de Convivencia
(Manual de Convivencia, 2025, §10.1; SIEE, 2025, pp. 16–18).
-
Programas y convenios: articulación con el
ECCI y el SENA, Servicio Social Obligatorio, Proyecto
Orientado al Perfil (POP) del BI y aprendizaje-servicio
(Manual de Convivencia, 2025, §§11.1–11.2).
-
Bienestar: PAE, transporte escolar, seguro
estudiantil y servicios de orientación y apoyo pedagógico.
warning
1.4 Problemática o desafío identificado
Alerta Institucional SIEE
El diagnóstico se formula con base en los documentos
institucionales, distinguiendo
síntomas observables de
problemas estructurales:
-
Síntoma: uso reiterado e
inadecuado del celular en clase; bajo rendimiento académico
recurrente; presunción de plagio en trabajos y evaluaciones;
conflictos de convivencia (Manual de Convivencia, 2025, §7.6).
-
Problema estructural posible:
un
sistema de evaluación predominantemente sumativo y
heteroevaluador
—80 % de heteroevaluación frente a 10 % de autoevaluación y 10 %
de coevaluación (SIEE, 2025, p. 26)— puede estar produciendo
exactamente esos comportamientos: si el estudiante es evaluado
casi exclusivamente desde el resultado final, el plagio y la
desvinculación se convierten en estrategias de supervivencia y
no en faltas de carácter.
-
Riesgo de incoherencia estructural: los
documentos institucionales declaran formación en liderazgo,
pensamiento crítico, innovación y ciudadanía global, mientras
que el peso evaluativo y la tipificación de faltas revelan un
modelo implícito más cercano a la
verificación de conductas observables que a la
mediación de procesos cognitivos y sociales (Manual de
Convivencia, 2025, §§1.1–1.5).
-
Fragmentación teoría–taller: la separación
entre áreas académicas y talleres puede debilitar la
transferencia del conocimiento técnico al contexto productivo y
viceversa.
-
Contexto territorial: la localidad de Engativá
demanda rutas institucionales de protección frente a violencia,
pandillas y sustancias psicoactivas, lo que obliga a que la
gestión del aprendizaje se articule con la convivencia y la
inclusión (Manual de Convivencia, 2025, §4).
En síntesis: el desafío no
es “falta de disciplina”, sino
coherencia entre el modelo pedagógico declarado, el sistema de
evaluación y las prácticas de aula y taller.
1.5 Metas educativas
Horizonte PEI 2025–2029
-
Visión 2029: ser
institución líder en formación técnica, reconocida por su
excelencia, enfoque en tecnología, innovación y sostenibilidad,
formando “ciudadanos globales con conciencia ambiental e
intercultural” (Manual de Convivencia, 2025, §1.2).
-
Formar bachilleres técnicos industriales con
liderazgo, conciencia crítica y visión sostenible, integrantes
de las ocho especialidades (§1.1).
-
Sostener y renovar la acreditación de alta calidad
y consolidar el Programa de Orientación Profesional del BI.
-
Articular la formación técnica con educación superior
tecnológica (ECCI/SENA) y con el mundo laboral mediante
convenios y el Servicio Social Obligatorio.
-
Asegurar equidad e inclusión mediante el DUA y
el PIAR (Decreto 1421 de 2017) y mejorar de manera sostenida los
resultados en pruebas SABER e ICFES, referentes institucionales
de calidad (SIEE, 2025, p. 9).
Un modelo pedagógico puede definirse como “un
plan teórico y práctico de estrategias autónomo que poseen el
docente y las instituciones educativas para desarrollar el proceso
de formación de sus estudiantes” (Ortiz et al., 2015, p.
185); orienta de manera sistemática y recurrente los procesos de
enseñanza, aprendizaje, formación y evaluación, y se sustenta en
fundamentos filosóficos, psicológicos, epistemológicos y
pedagógicos. Todo modelo pedagógico se concreta en un
modelo de gestión del aprendizaje: la manera en
que una institución toma decisiones sobre diseño, mediación,
evaluación y seguimiento. Para el ITI se identifican dos modelos:
el que opera institucionalmente y el que se propone como
alternativa fundamentada.
— Ortiz, Sánchez y Sánchez (2015, p. 185). Revista Científica
General José María Córdova.
Modelo Actual Vigente
Heteroestructuración
2.1 Modelo 1 – Gestión institucional predominante: híbrido con
base conductista-tecnológica (modelo no mediacional)
Naturaleza:
Modelo teórico-institucional híbrido, dominado por
principios no mediacionales (conductismo
y modelo tradicional), matizado por la estructura de
formación por competencias del currículo técnico.
Principios:
-
El aprendizaje se entiende como adquisición de
conductas observables, medibles y
verificables; importa el resultado, no el proceso interno del
sujeto. En este sentido, González Zepeda (2004) señala
que “En el contexto educativo debe recurrirse a la
objetividad, de tal forma que cada ítem de todo programa
académico debe exigir del estudiante una respuesta
observable” (p. 16).
-
Control del proceso educativo
desde fuera del sujeto
(heteroestructuración), con el docente como “controlador
del proceso”, diseñador de estímulos y transmisor de
información estructurada; así se describen los modelos
heteroestructurantes —centrados en la enseñanza, la
repetición y una escuela magistrocentrista— que retoman
García Martínez y Fabila (2011) al sistematizar la
taxonomía de De Zubiría.
-
Epistemología positivista y empirista:
solo es válido lo observable, medible y verificable.
Características en el ITI:
-
Peso de la heteroevaluación al 80 %,
con auto y coevaluación al 10 % cada una (SIEE, 2025, p.
26).
-
Escala de calificación 1,0 a 5,0 con umbrales de
desempeño (Bajo, Básico, Alto, Superior), planes de
mejoramiento por áreas y reglas formales de promoción y
titulación (SIEE, 2025, pp. 22–25).
-
Tipificación de faltas y secuencia de acciones
correctivas: llamado de atención, compromiso,
amonestación, matrícula en observación y pérdida de cupo
(Manual de Convivencia, 2025, §7.3).
-
Verificación sistemática de asistencia, cumplimiento y
productos terminados en taller.
Particularidades:
El modelo aporta
rigor, objetividad, sistematización y planificación por
objetivos, y resulta eficaz para aprendizajes
procedimentales y automatizados propios
de la seguridad industrial, la operación de máquinas y la
estandarización técnica (González Zepeda, 2004). Sus
límites también están documentados: énfasis en el
resultado con baja transferencia del
aprendizaje a contextos nuevos, tratamiento del error como
falla que debe corregirse y riesgo de explicación
mecanicista de la conducta humana (González Zepeda, 2004;
González-Beade, 2023).
Fortalezas
Seguridad industrial, estandarización en tornos y
fresadoras pesadas.
Limitaciones
Castigo del error, baja transferencia cognitiva,
desmotivación (González-Beade, 2023).
Sustento: González Zepeda (2004); García Martínez y Fabila
(2011)
No mediacional
Modelo Propuesto Alternativo
Interestructuración
2.2 Modelo 2 – Modelo propuesto: gestión mediacional
socioconstructivista con apoyo cognitivista y conectivista
Naturaleza:
Modelo mediacional, situado en el
socioconstructivismo e informado por el cognitivismo
significativo y por criterios conectivistas para los
entornos digitales.
Principios:
-
El aprendizaje es un
proceso interno y social mediado: por
procesos cognitivos, lenguaje, interacción social,
cultura, afectividad y experiencias previas. Ortiz
et al. (2015), al recuperar la teoría
socio-histórico-cultural, sostienen que toda función
psicológica aparece primero en lo social y luego se
internaliza en lo individual.
-
El estudiante es protagonista activo;
el docente es
mediador cultural y facilitador, no
transmisor; el error es fuente de aprendizaje; la
evaluación es formativa y procesual.
-
El conocimiento se construye, no se
transmite; es provisional, contextual y cultural.
-
En el plano digital, el aprendizaje se distribuye en
redes y nodos; nutrir y mantener
conexiones con fuentes especializadas es un objetivo
formativo, y la capacidad de discernir y actualizar
conocimiento es más importante que lo que se sabe en un
momento dado (García Martínez y Fabila, 2011).
Características propuestas para el ITI:
-
Proyectos integrados taller-salón
(Proyecto Orientado al Perfil, aprendizaje-servicio,
trabajos de grado técnicos) que exijan resolución
contextualizada de problemas reales de la especialidad.
-
Trabajo colaborativo y aprendizaje entre
pares
en el taller, aprovechando la zona de desarrollo
próximo: estudiantes de grados superiores como
mediadores en la semana iteísta.
-
Evaluación formativa con retroalimentación
temprana: diagnóstico inicial, cruces de avance antes de la
mitad del periodo y retroalimentación argumentativa, no
solo calificación (SIEE, 2025, pp. 26–30).
-
Reequilibrio del sistema de evaluación:
incrementar gradualmente la autoevaluación y
coevaluación con rúbricas analíticas, sin eliminar la
heteroevaluación técnica de seguridad y precisión.
-
Uso pedagógico estructurado de la tecnología
(registro en línea, laboratorios y salas de informática)
como red de información y no como mero depósito de
contenidos.
Particularidades:
El modelo responde al perfil declarado de “líderes
industriales con mentalidad internacional y conciencia
crítica” (Manual de Convivencia, 2025, §1.1), desarrolla
pensamiento crítico mediante evaluación auténtica y
mediación argumentativa, con coherencia explícita entre
perfil de egreso, estrategias y evaluación, y prepara para
entornos laborales colaborativos e innovadores. Su
sostenimiento exige capacidades institucionales: formación
docente, tiempo de cocreación, rúbricas comunes y gestión
del dato.
Alineación PEI
Desarrolla liderazgo analítico, metacognición y
pensamiento divergente.
Desafío Institucional
Requiere tiempo protegido de colegiatura y formación en
rúbricas analíticas.
Sustento: Ortiz et al. (2015); García Martínez y Fabila
(2011)
Mediacional
route
2.3 Modelos complementarios considerados
Cognitivismo
Con aportes de Ausubel, Bruner y Gagné, fundamenta la
articulación de nuevos saberes con los conocimientos previos
del estudiante técnico y el aprendizaje por descubrimiento.
Constructivismo
Con aportes de Piaget y Coll, sustenta el conflicto cognitivo
y la resolución de problemas en taller como motor del
aprendizaje.
Modelo híbrido escalonado
Estructura guiada en grados iniciales de la media y progresiva
apertura hacia la autonomía y el proyecto en grados
superiores, coherente con la rotación técnica actual de 6º y
7º.
3.1 Evidencia empírica
El análisis contrasta el modelo institucional predominante y el
modelo propuesto con tres tipos de evidencia: (a) investigaciones
sobre modelos pedagógicos, conductismo y evaluación del
aprendizaje; (b) estudios empíricos sobre colaboración y
retroalimentación; (c) resultados institucionales documentados del
propio ITI.
-
Interacción docente, colaboración y evaluación por
proyectos.
Johnson y Johnson (2009), en una revisión de más de mil estudios
sobre esfuerzos cooperativos, competitivos e individualistas,
muestran que la cooperación mejora el esfuerzo por lograr, la
calidad de las relaciones interpersonales y la salud psicológica
de los estudiantes; en cambio, los modelos centrados únicamente
en la verificación de conductas observables tienden a producir
aprendizajes de corto alcance con baja transferencia a
situaciones nuevas.
-
Retroalimentación oportuna. Black y Wiliam
(1998) documentan que la evaluación formativa y una
retroalimentación descriptiva y oportuna —entregada antes de que
el estudiante consolide hábitos de estudio inadecuados— mejoran
los resultados de aprendizaje. En español, Canabal y Margalef
(2017, p. 152) la consideran “la clave para lograr que la
evaluación de los aprendizajes sea formativa”; en su
investigación-acción señalan que:
«Valoramos el papel fundamental que juega la inclusión de
los componentes afectivos así como la atención a qué
cualidades, habilidades y actitudes se movilizan; cómo se
abordan los procesos de aprendizaje; en definitiva, qué
competencias se ponen en juego. Las cartas de
retroalimentación permitieron promover procesos de
evaluación globales, complejos y auténticos, y por tanto,
aprendizajes profundos, relevantes, más allá de los
meramente estratégicos.» (Canabal y Margalef, 2017, p. 167)
Atribuir el bajo desempeño a la “desmotivación” sin evidencia
desvía la atención del sistema de evaluación, que es la variable
realmente gestionable.
-
Coherencia institucional. Los documentos del
ITI evidencian la tensión: el Manual de Convivencia (2025,
§§1.1–1.5) declara formación en liderazgo, pensamiento crítico e
innovación, mientras el SIEE (2025, p. 26) concentra el 80 % de
la evaluación en la heteroevaluación. Adoptar tecnologías o
metodologías innovadoras sin explicitar el modelo pedagógico que
guía las decisiones reproduce esa incoherencia: sin un marco
común, los criterios dejan de ser transparentes y el aprendizaje
institucional se debilita.
-
Aportes y límites del conductismo. González
Zepeda (2004) reconoce en el conductismo aportes como la
exigencia de objetividad, el reconocimiento del ritmo individual
y la atención personalizada; sus límites —el riesgo de una
explicación mecanicista de la conducta humana y la escasa
comodidad para el aprendizaje activo— están documentados por
González-Beade (2023) en un estudio con grupos de enfoque de
formación docente. El modelo es parcial y útil,
no integral.
-
El cambio como proceso social. Johnson y
Johnson (2009) muestran que los resultados de una situación
dependen de la forma en que se estructuran las metas y las
interacciones entre quienes participan; aplicado al ITI, la
transición de modelo es un proceso social que debe construirse
con la comunidad educativa, no una reforma técnica que se
decreta.
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Tabla 3.2: Indicadores de calidad
Validación Contextual
Indicadores de Calidad por Dimensión: Modelo Predominante Frente
Al Modelo Propuesto
| Dimensión |
Indicador propuesto para el ITI |
Modelo predominante |
Modelo propuesto |
| Eficacia |
Aprobación, promoción, desempeño en SABER 11/ICFES,
aprobación del trabajo de grado técnico
|
Medible con registros existentes; puede ocultar baja
transferencia
|
Suma transferencia contextualizada y resolución de
problemas
|
| Equidad |
Brechas de desempeño entre sedes, jornadas y grupos;
cumplimiento del DUA/PIAR; atención a ritmos diversos
|
Riesgo de homogeneización; evaluación diferencial limitada
|
Diferenciación activa, evaluación dinámica y mediación por
pares
|
|
Sostenibilidad
|
Continuidad de los planes de mejoramiento, horas de
formación docente, cocreación de rúbricas
|
Dependiente del control directivo
|
Requiere capacitación y gestión del tiempo docente
|
|
Resultados de aprendizaje
|
Competencias técnicas certificadas, semana iteísta,
convenios ECCI/SENA, empleabilidad
|
Fuerte en procedimientos y normas de seguridad
|
Fuerte en resolución de problemas e innovación
|
|
Coherencia curricular
|
Coherencia perfil de egreso–estrategias–evaluación
|
Incoherencia frecuente entre discurso crítico y evaluación
por test
|
Coherencia explícita por diseño
|
|
Participación y motivación
|
Asistencia, participación en proyectos, entrega oportuna,
uso pedagógico de plataformas
|
Participación reactiva
|
Participación proactiva y colaborativa
|
|
Gestión del dato
|
Uso del registro en línea para decisiones de aula y taller
|
Uso administrativo |
Uso pedagógico y de mejora continua
|
3.3 Resultados documentados en contextos similares
-
Contexto técnico-productivo:
los diagnósticos que atribuyen el bajo desempeño a las personas
—falta de esfuerzo, compromiso o actitud— suelen ser refutados
cuando se examina el sistema: diseño del proceso, disponibilidad
de recursos, calidad del acompañamiento y condiciones del
entorno. La evidencia desplaza el problema de las personas hacia
el sistema. La lección para el ITI es directa:
el bajo desempeño estudiantil debe leerse primero como efecto
del sistema de enseñanza y evaluación.
-
Contextos educativos: la
investigación sobre evaluación formativa muestra que la
rediseñación del sistema de evaluación —fechas menos
concentradas, evaluaciones formativas y retroalimentación
anticipada— mejora el desempeño y la participación sin recurrir
a sanciones al estudiante (Black y Wiliam, 1998; Canabal y
Margalef, 2017).
-
Resultados institucionales del propio ITI:
acreditación de alta calidad renovada, primer puesto en el Foro
Engativá “Chicas STEM” (2021), condecoración del Concejo (2022)
y operación del Programa de Orientación Profesional del BI desde
2024 (Manual de Convivencia, 2025, §1.8.1) demuestran
viabilidad política y organizacional para
sostener una transición pedagógica con base en proyectos y
liderazgo estudiantil.
balance
Tabla 3.4: Matriz de evaluación comparativa
Ponderación 100%
Matriz de Evaluación Comparativa de los Modelos de Gestión del
Aprendizaje
| Criterio (peso orientativo) |
Peso |
Modelo 1: conductista-tecnológico
|
Modelo 2: socioconstructivista mediacional
|
|
Naturaleza del aprendizaje
|
0,15
|
Adquisición de conductas observables
|
Construcción social y contextual
|
|
Pertinencia al contexto técnico-industrial
|
0,20
|
Alta para procedimientos y seguridad; baja para la
innovación declarada
|
Alta para resolución de problemas y liderazgo; requiere
rampa de mediación
|
|
Evidencia empírica
|
0,25
|
Rigurosidad y objetividad documentadas; baja transferencia
|
Colaboración, logro y relaciones interpersonales
documentadas
|
|
Coherencia curricular
|
0,30
|
Incoherente con perfil crítico declarado
|
Coherente con perfil de egreso y evaluación auténtica
|
|
Capacidad institucional requerida
|
0,10
|
Baja: ya está instalada
|
Media-alta: formación docente, rúbricas, tiempo
|
|
Resultado
|
1,00
|
Útil como estrategia parcial (automatización, normas de
seguridad)
|
Mayor ajuste global como modelo rector, con transición
escalonada
|
La matriz operacionaliza un criterio de decisión racional: la
selección del modelo no obedece a preferencias personales, sino al
ajuste entre el problema formativo identificado, la evidencia
disponible y las capacidades institucionales de la institución.
4.1 ¿Qué fortalezas y limitaciones presentan estos modelos para el
contexto elegido?
Modelo 1 (conductista-tecnológico)
Fortalezas:
Objetividad y trazabilidad de la evaluación; eficacia para
procedimientos, automatismos y normas de seguridad
industrial; planificación por objetivos; registro en línea
ya institucionalizado; bajo costo de implementación.
Limitaciones:
Énfasis en el resultado con baja transferencia; no explica
ni transforma las causas del bajo desempeño (celular,
plagio, deserción); es incoherente con un perfil declarado
de líderes críticos e innovadores; concentra la evaluación
en la heteroevaluación (80 %) y debilita la autorregulación.
Modelo 2 (socioconstructivista mediacional)
Fortalezas:
Coherencia con la misión de formar líderes industriales;
desarrolla pensamiento crítico, colaboración e innovación;
convierte el error en insumo formativo; permite evaluación
temprana y diferenciada; aprovecha la infraestructura de
talleres y laboratorios como contextos de aprendizaje
situado.
Limitaciones:
Exige formación y tiempo docente; si se interpreta mal,
deriva en prácticas poco guiadas; requiere rediseño
progresivo del sistema de evaluación institucional para no
romper la continuidad ni la seguridad técnica.
Diagnóstico
El ITI no necesita reemplazar de golpe su modelo, sino hacer
explícito y consciente su modelo pedagógico y
transitar hacia un modelo híbrido escalonado:
mantener componentes no mediacionales donde son insustituibles
(seguridad industrial, estandarización, automatismos) y adoptar
el socioconstructivismo como modelo rector de
la gestión del aprendizaje en el salón, el taller y los
proyectos, con apoyo cognitivista (conocimientos previos,
metacognición) y conectivista (redes digitales, información
verificable). El riesgo principal, por tanto, no es elegir mal
un modelo, sino no elegirlo conscientemente.
Tesis Central de la Transformación Curricular
«El riesgo principal no es elegir mal un modelo, sino no elegirlo
conscientemente»
El Colegio ITI Francisco José de Caldas IED no debe decretar un
quiebre abrupto que desmonte sus rigurosos estándares de seguridad
técnica en maquinaria. La propuesta consiste en explicitar la
arquitectura pedagógica y articular una
Transición Híbrida Escalonada: conservar el
protocolo conductista para salvaguardar la vida en talleres
iniciales (6°-7°) y consolidar el
socioconstructivismo mediacional como modelo
rector para la formulación proyectual e innovación en los grados
superiores (8°-11°).
check_circle
Protocolos de seguridad técnica intactos
check_circle
Reequilibrio evaluativo (Auto/Coevaluación)
check_circle
Alertas pedagógicas tempranas en línea
4.2 ¿Qué aprendizajes se extraen de esta evaluación?
Los 6 aprendizajes clave
01
Gestionar es decidir con evidencia, no reaccionar a síntomas
Las decisiones pedagógicas deben apoyarse en evidencia
verificable y no únicamente en percepciones. El celular, el
plagio y el bajo rendimiento son síntomas; el problema está en
el sistema de evaluación y mediación.
02
El modelo pedagógico es la estructura invisible del edificio
Donde no se explicita, opera un modelo implícito
—frecuentemente conductista-tecnológico— que contradice los
documentos institucionales.
03
Ningún modelo responde a todos los contextos
La pertinencia se determina con matriz de decisión y criterios
ponderados, no por preferencia personal.
04
La tecnología no sustituye al modelo
Plataformas y sistemas de registro potencian el modelo
elegido, pero no lo reemplazan.
05
La evaluación es el termómetro y la palanca
Rediseñar el peso de autoevaluación, coevaluación y
retroalimentación temprana es la intervención de mayor impacto
potencial para el contexto del ITI.
06
El cambio es un proceso social
La transición debe construirse con la comunidad educativa
—docentes, estudiantes, familias, directivos— como red de
actores, no como decreto técnico (Johnson y Johnson, 2009).
Entrega Final · Módulo 3
COD: ITI-FJC-2026 · UNIVERSIDAD EAN
Entrega Final del Proyecto
Diseño de un modelo de gestión del aprendizaje: de la decisión
a la acción.
Proceso deliberado de decisión
6 secciones + referencias
15 fuentes académicas
Ficha Contextual
Módulo 3 · v2.0
Institución analizada:
Colegio Instituto Técnico Industrial Francisco José de
Caldas IED – Bogotá D.C.
Documento:
Entrega Final: Diseño de un modelo de gestión del
aprendizaje
Postura:
Mediacional (rectora) + no mediacional (parcial)
Horizonte:
Un año lectivo de implementación
Fecha:
14 de octubre de 2026
El presente documento retoma y continúa el análisis desarrollado
en el foro del Módulo 2, en el que se describió el contexto del
Colegio Instituto Técnico Industrial Francisco José de Caldas IED,
se compararon dos modelos de gestión del aprendizaje y se concluyó
con un diagnóstico de coherencia entre el modelo declarado y el
sistema de evaluación. El Módulo 3 aporta el paso decisivo que
faltaba: transformar ese análisis en una decisión estratégica y,
sobre esa base, diseñar el modelo. La lógica que gobierna este
escrito es la de un proceso deliberado de decisión que conecta el
contexto con la acción: comprender el sistema y delimitar su
alcance, formular el problema con claridad, sustentarlo con
evidencia, explorar alternativas y seleccionar la solución más
coherente. Un modelo sólido no comienza con una estructura, sino
con una decisión bien fundamentada.
1.1 Base en el diagnóstico del Módulo 2
diagnosis
El problema que define este documento nace del diagnóstico
formulado en el Módulo 2 a partir de los documentos
institucionales del Colegio Instituto Técnico Industrial Francisco
José de Caldas IED. La institución es pública y distrital, fundada
en 1937, con cuatro sedes, ocho especialidades industriales, doble
jornada e intensidades que alcanzan 40 horas semanales en 8º a 11º
(Sistema Institucional de Evaluación de los Estudiantes [SIEE],
2025, pp. 13–19); declara formar “Educación Integral de Líderes
Industriales” con liderazgo, pensamiento crítico, innovación y
ciudadanía global (Manual de Convivencia, 2025, §§1.1–1.5). El
diagnóstico evidenció una tensión estructural: mientras el perfil
declarado exige pensamiento crítico y liderazgo, el sistema de
evaluación concentra el 80 % de la ponderación en la
heteroevaluación de productos y reserva un 10 % a la
autoevaluación y otro 10 % a la coevaluación (SIEE, 2025, p. 26),
y los síntomas institucionales documentados, uso reiterado e
inadecuado del celular, presunción de plagio en trabajos y
evaluaciones y conflictos de convivencia (Manual de Convivencia,
2025, §7.6), aparecen como efectos previsibles de una evaluación
que verifica conductas finales en lugar de mediar procesos. El
desafío, por tanto, no es la “falta de disciplina”, sino la
coherencia entre el modelo pedagógico declarado, el sistema de
evaluación y las prácticas de aula y taller.
1.2 Delimitación del sistema a gestionar
zoom_in
Antes de diseñar cualquier intervención es preciso delimitar el
sistema, es decir, decidir con exactitud qué parte de la realidad
será objeto de gestión y qué quedará fuera del alcance del modelo.
Delimitar responde preguntas concretas: ¿dónde ocurre el problema
que se quiere intervenir?, ¿quiénes participan directamente en ese
proceso?, ¿qué está dentro del alcance del modelo y qué queda
fuera? Un buen proceso de gestión comienza cuando se reconoce qué
parte del sistema puede ser transformada. En el caso del ITIFJC,
el sistema a gestionar no es la institución completa ni el
Proyecto Educativo Institucional en su totalidad, sino el
subsistema que produce los resultados del diagnóstico: el diseño
del sistema de evaluación y las prácticas de mediación en el salón
y el taller. La Tabla 1 explicita ese alcance.
table_chart
Tabla 1: Delimitación del sistema a gestionar
Alcance del modelo
Delimitación del Sistema a Gestionar en el Colegio Instituto
Técnico Industrial Francisco José de Caldas IED
| Dimensión |
Dentro del alcance del modelo
|
Fuera del alcance |
|
Objeto de gestión
|
Ponderación evaluativa, rúbricas, secuencia y
retroalimentación de las evaluaciones, mediación en aula y
taller, uso pedagógico del registro en línea
|
Decisión de cupos y admisión, financiación,
infraestructura, normativa nacional de evaluación y
titulación
|
| Actores |
Docentes de área y de taller, estudiantes de 6º a 11º,
coordinaciones académica y técnica, orientación y familias
mediante el registro en línea
|
Entidades del sector educativo, instancias normativas del
Estado y comunidades ajenas a la institución
|
| Escenarios |
Aulas, talleres y laboratorios, comisiones CEP y CEPT,
jornadas de cocreación docente
|
Procesos administrativos, convenios externos y servicios
de bienestar como alimentación y transporte
|
|
Horizonte temporal
|
Un año lectivo de implementación, con revisión de
indicadores a mitad de periodo y al cierre
|
Políticas de largo plazo como la Visión 2029, que se
alimenta del modelo pero no se gestiona con él
|
1.3 Sustento en datos y evidencia
query_stats
Un problema de gestión debe apoyarse en hechos observables y no en
percepciones aisladas. Tres tipos de evidencia sostienen este
documento:
-
Datos básicos del contexto:
ponderación de la evaluación en 80 % de heteroevaluación, 10 %
de autoevaluación y 10 % de coevaluación (SIEE, 2025, p. 26);
escala de calificación de 1,0 a 5,0 con umbrales de desempeño y
reglas de promoción y titulación (SIEE, 2025, pp. 22–25);
síntomas de uso del celular, plagio y convivencia (Manual de
Convivencia, 2025, §7.6); y los cortes de información a mitad de
periodo del registro en línea (SIEE, 2025, pp. 27–31).
-
Información histórica del sistema:
el perfil de egreso y la Visión 2029 institucional (Manual de
Convivencia, 2025, §§1.1–1.2); los resultados de las pruebas
SABER e ICFES como referentes institucionales de calidad (SIEE,
2025, p. 9); y la acreditación de alta calidad renovada, que
demuestra viabilidad organizacional para sostener cambios
(Manual de Convivencia, 2025, §1.8.1).
-
Prácticas documentadas en contextos análogos:
la revisión de Black y Wiliam (1998) sobre miles de registros de
aula muestra que la evaluación formativa y una retroalimentación
descriptiva y oportuna mejoran los resultados de aprendizaje;
Canabal y Margalef (2017), en una investigación-acción,
documentan que la retroalimentación es “la clave para lograr que
la evaluación de los aprendizajes sea formativa” (p. 152); y
Johnson y Johnson (2009), en una revisión de más de mil
estudios, evidencian que la cooperación estructurada mejora el
esfuerzo por lograr y la calidad de las relaciones
interpersonales.
La evidencia no sustituye el juicio del gestor, pero lo obliga a
partir de lo comprobable antes que de la intuición: las
organizaciones que deciden con datos comprenden mejor lo que
ocurre, explican por qué ocurre y justifican las acciones que
emprenden (Davenport y Harris, 2017).
warning
1.4 Formulación operativa del problema
Problema operativo
Formular el problema de manera operativa implica describir con
claridad qué está ocurriendo, ubicarse dentro del contexto
delimitado, apoyarse en hechos observables y mostrar por qué es
necesario intervenir. En el ITI, esa formulación es:
En las áreas académicas y los talleres del Colegio Instituto
Técnico Industrial Francisco José de Caldas IED, el sistema de
evaluación concentra el 80 % de la ponderación en la
heteroevaluación de productos y entrega los comentarios de
desempeño al cierre del periodo, mientras la autoevaluación y la
coevaluación permanecen en un 10 % cada una. Esta configuración
se acompaña de la presencia reiterada de uso inadecuado del
celular, presunción de plagio y desvinculación del trabajo
académico (Manual de Convivencia, 2025, §7.6; SIEE, 2025, p.
26), fenómenos que el modelo actual no transforma porque opera
sobre la verificación de conductas finales y no sobre los
procesos que las producen.
Delimitado el sistema y descritos los hechos, la formulación
operativa permite identificar con precisión qué parte del proceso
educativo requiere ser gestionada. Formulaciones como “los
estudiantes están desmotivados”, “el programa no está funcionando”
o “falta compromiso” constituyen percepciones, no problemas de
gestión: no ubican el contexto, no describen hechos verificables
ni indican dónde intervenir ni qué decisiones podrían tomarse.
2.1 Postura adoptada: perspectiva mediacional
psychology
La postura psicológica adoptada en este modelo es mediacional,
coherente con el Modelo 2 identificado y recomendado en el Módulo
2. Desde esta perspectiva, el aprendizaje se entiende como un
proceso interno y social mediado por procesos cognitivos,
lenguaje, interacción social, cultura, afectividad y experiencias
previas: toda función psicológica aparece primero en lo social y
luego se internaliza en lo individual (Ortiz et al., 2015). El
conocimiento se construye, no se transmite; el estudiante es un
protagonista activo que aprende haciendo, argumentando y
colaborando; el docente es un mediador cultural y facilitador; y
el error es una fuente de aprendizaje y no una falta que debe
sancionarse.
2.2 Justificación argumentada
fact_check
La adopción de la perspectiva mediacional se justifica con base en
cinco razones argumentadas:
-
Coherencia con el perfil institucional. El
Manual de Convivencia (2025, §§1.1–1.5) declara formar líderes
industriales con pensamiento crítico e innovación, y el perfil
asume al estudiante como “el centro del devenir pedagógico”
(Manual de Convivencia, 2025, §5.1.1); un modelo que solo
verifica conductas observables no puede producir ese perfil.
-
Evidencia sobre evaluación formativa. La
investigación educativa documenta que la evaluación formativa
con retroalimentación temprana y descriptiva mejora el
aprendizaje, mientras que la verificación exclusiva del producto
final produce aprendizajes de corto alcance y baja transferencia
(Black y Wiliam, 1998; Canabal y Margalef, 2017).
-
Evidencia sobre colaboración. Los esfuerzos
cooperativos estructurados mejoran el logro, las relaciones
interpersonales y la salud psicológica de los estudiantes frente
a los esfuerzos individualistas o meramente competitivos
(Johnson y Johnson, 2009), lo que respalda el trabajo por
proyectos y la mediación entre pares propios del modelo.
-
Naturaleza del aprendizaje técnico-intelectual.
En el contexto del ITI, el aprendizaje no se limita a la
ejecución de procedimientos: exige interpretar resultados,
argumentar decisiones y transferir el saber técnico a
situaciones productivas reales, lo que corresponde a una
construcción contextual y social del conocimiento (García
Martínez y Fabila, 2011; Ortiz et al., 2015).
-
Alineación con la toma de decisiones basada en
evidencia.
Una postura mediacional hace visibles los procesos,
argumentación, metacognición, colaboración, y por tanto permite
observarlos, acompañarlos y evaluarlos; una postura no
mediacional solo hace visibles los productos (Davenport y
Harris, 2017; Simon, 1960).
2.3 Alcance de la postura no mediacional en el modelo
balance
La adopción de la perspectiva mediacional no implica descartar por
completo la perspectiva no mediacional. El conductismo aporta
objetividad, exigencia de respuestas observables y verificación
precisa de procedimientos (González Zepeda, 2004), y resulta
insustituible en aprendizajes procedimentales y automatizados
propios de la seguridad industrial, la operación de máquinas y la
estandarización técnica. Sus límites están documentados: énfasis
en el resultado con baja transferencia a contextos nuevos,
tratamiento del error como falla y riesgo de una explicación
mecanicista de la conducta humana (González-Beade, 2023; González
Zepeda, 2004). En consecuencia, el modelo adopta una decisión
explícita: la perspectiva mediacional es rectora en el salón, el
taller y los proyectos, mientras la perspectiva no mediacional se
conserva como estrategia parcial y controlada donde la naturaleza
del aprendizaje lo exige, tal como se recomendó en el diagnóstico
del Módulo 2.
El diseño se concreta en un modelo de gestión del aprendizaje
mediacional con toma de decisiones basada en evidencia, pensado
para el salón, el taller y los proyectos del ITI. El modelo se
estructura en seis componentes que responden a las preguntas de
toda decisión de diseño: hacia dónde se orienta, cómo se enseña,
cómo se organiza el proceso, quiénes hacen qué y cómo se verifica
el avance.
3.1 Principios orientadores
explore
-
El aprendizaje como proceso mediado.
Toda función de aprendizaje del estudiante técnico se construye
socialmente antes de internalizarse individualmente (Ortiz et
al., 2015).
-
Coherencia entre perfil, estrategias y evaluación.
Los criterios de evaluación deben producir exactamente el tipo
de desempeño que el perfil de egreso declara (Manual de
Convivencia, 2025, §§1.1–1.5).
-
El error como insumo y la evaluación como mediación.
La evaluación es formativa y procesual: retroalimenta antes de
que el estudiante consolide hábitos inadecuados (Black y Wiliam,
1998; Canabal y Margalef, 2017).
-
Decisiones con evidencia, no con intuición.
Los problemas y las intervenciones se sustentan en datos
comprobables del contexto y del sistema (Davenport y Harris,
2017; Simon, 1960).
-
Colaboración estructurada.
El trabajo cooperativo con metas e interdependencia positiva es
un principio de diseño, no un adorno metodológico (Johnson y
Johnson, 2009).
-
Integración del salón y el taller.
El saber académico y el saber técnico se articulan en proyectos
con sentido productivo y social (García Martínez y Fabila,
2011).
-
Iteración y mejora continua.
El modelo se implementa por ciclos, se revisa con indicadores y
se ajusta con la comunidad educativa (Fullan, 2007; Senge,
2006).
3.2 Estrategias metodológicas
widgets
-
Proyectos integrados salón–taller:
Proyecto Orientado al Perfil, aprendizaje-servicio y trabajo de
grado técnico que exijan resolución contextualizada de problemas
reales de la especialidad (Manual de Convivencia, 2025,
§§11.1–11.2).
-
Aprendizaje basado en problemas de la especialidad:
casos técnicos y productivos que obliguen a interpretar datos y
a justificar decisiones, no solo a describir procedimientos.
-
Retroalimentación descriptiva y temprana:
cartas de retroalimentación y devoluciones argumentadas antes
del cierre del periodo, en lugar de calificaciones sin mediación
(Black y Wiliam, 1998; Canabal y Margalef, 2017).
-
Mediación entre pares y trabajo colaborativo:
estudiantes de grados superiores como mediadores en situaciones
de aprendizaje y equipos con roles definidos (Johnson y Johnson,
2009).
-
Rúbricas analíticas comunes:
criterios compartidos por área y taller que exijan justificación
de decisiones a partir del análisis realizado.
-
Uso pedagógico de la tecnología:
el registro en línea, los laboratorios y las salas de
informática como redes de información y acompañamiento, no como
meros depósitos de contenidos.
3.3 Organización del proceso de enseñanza-aprendizaje
calendar_month
El proceso se organiza por periodos académicos con una secuencia
definida. En las dos primeras semanas de cada periodo se aplica un
diagnóstico inicial que identifica conocimientos previos y ritmos
de aprendizaje. Durante el periodo, las evaluaciones de proceso se
distribuyen de manera que al menos una se realice y retroalimente
antes del 60 % del tiempo del periodo, aprovechando los cortes de
información que el registro en línea habilita a mitad de periodo
(SIEE, 2025, pp. 27–31). El periodo cierra con un proyecto
integrador en el que los estudiantes presentan y defienden
decisiones derivadas de su análisis, y no solo productos
terminados. La jornada semanal de hasta 40 horas articula el
bloque académico en el aula con el bloque práctico en el taller,
de modo que los conceptos se apliquen inmediatamente en contextos
productivos. Las comisiones CEP y CEPT y las jornadas de
cocreación docente dan continuidad al diseño y permiten ajustarlo
por especialidad.
3.4 Rol del docente
school
-
Mediador cultural y diseñador de situaciones:
organiza experiencias, problematiza y acompaña la construcción
del conocimiento en lugar de transmitirlo.
-
Evaluador formativo: retroalimenta el proceso
antes del cierre del periodo y convierte el error en insumo de
trabajo.
-
Gestor de evidencia: lee el registro en línea
y los cruces de avance, y toma decisiones de aula con datos y
no con impresiones.
-
Cocreador con sus pares: construye rúbricas
comunes y criterios compartidos entre áreas académicas y
talleres.
-
Modelo de pensamiento reflexivo: argumenta en
voz alta sus propias decisiones didácticas para que el
estudiante aprenda a argumentar las suyas.
3.5 Rol del estudiante
groups
-
Protagonista activo: planifica, ejecuta y
evalúa su propio proceso de aprendizaje con acompañamiento.
-
Autorregulado: mantiene un portafolio de
evidencias con metas, avances y revisiones de su desempeño.
-
Coevaluador responsable: aplica rúbricas
comunes a sus pares con argumentos verificables y recibe
evaluación de sus compañeros con el mismo criterio.
-
Argumentador de decisiones: en cada proyecto,
formula y justifica decisiones a partir de evidencia, no de
preferencias.
-
Corresponsable: participa en el diseño y la
revisión de los criterios que afectan su aprendizaje, en
coherencia con el perfil de líderes industriales.
3.6 Sistema de seguimiento y evaluación
monitoring
El sistema de seguimiento operacionaliza la postura mediacional en
tres niveles. Primero, un reequilibrio gradual de la ponderación
evaluativa: transitar de la estructura actual de 80 % de
heteroevaluación, 10 % de autoevaluación y 10 % de coevaluación
(SIEE, 2025, p. 26) a 70 %, 15 % y 15 % en el primer año lectivo,
y a 60 %, 20 % y 20 % en el segundo, sin eliminar nunca la
heteroevaluación técnica de seguridad y precisión que exige el
contexto industrial. Segundo, una regla de retroalimentación
temprana: ninguna área ni taller cierra un periodo sin haber
entregado al menos una devolución descriptiva antes del 60 % del
periodo. Tercero, un circuito de información para la decisión:
cruces de avance a mitad de periodo, portafolio estudiantil,
indicadores de aula y un comité de análisis de evidencia por área
que convierte el registro en línea en insumo pedagógico y no solo
administrativo (SIEE, 2025, pp. 27–31). El seguimiento, en este
modelo, no mide para sancionar: mide para decidir.
4. Decisiones fundamentadas
gavel
Cada decisión de diseño explicita los tres elementos exigidos por
una decisión fundamentada: la evidencia en que se basa, el
problema que responde y los resultados que se esperan (Davenport y
Harris, 2017; Simon, 1960). Las cinco decisiones del modelo son
las siguientes.
table_chart
Tabla 2: Decisiones fundamentadas
5 decisiones
Decisiones Fundamentadas del Modelo Propuesto
| Decisión |
Evidencia en que se basa |
Problema que responde |
Resultados esperados
|
|
Reequilibrio gradual de la ponderación evaluativa: 80 % →
70 % de heteroevaluación y 15 % de auto y coevaluación en
el primer año
|
SIEE (2025, p. 26); Black y Wiliam (1998)
|
Predominio de la heteroevaluación de producto asociado a
plagio y desvinculación (Manual de Convivencia, 2025,
§7.6)
|
Mayor autorregulación y participación; menor dependencia
del resultado final
|
|
Retroalimentación descriptiva antes del 60 % del periodo
en todas las áreas y talleres
|
Canabal y Margalef (2017); Black y Wiliam (1998); SIEE
(2025, pp. 27–31)
|
Comentarios de desempeño entregados únicamente al cierre
del periodo
|
Corrección temprana de hábitos de estudio y reducción de
reincidencias
|
|
Rúbricas de proyecto con criterios explícitos de
justificación de decisiones
|
Manual de Convivencia (2025, §§11.1–11.2); Johnson y
Johnson (2009)
|
Recomendaciones finales genéricas en proyectos y trabajos
técnicos
|
Proyectos que formulan decisiones fundadas en evidencia
verificable
|
|
Comités de análisis de evidencia por área en jornadas de
cocreación docente
|
Davenport y Harris (2017); Fullan (2007)
|
Decisiones pedagógicas tomadas desde la percepción y la
experiencia aislada
|
Uso sistemático del dato institucional para decidir en
aula y taller
|
|
Proyectos integrados salón–taller con mediación entre
pares
|
Ortiz et al. (2015); García Martínez y Fabila (2011)
|
Fragmentación entre las áreas académicas y los talleres
|
Transferencia del saber técnico al contexto productivo y
viceversa
|
Síntesis de la sección
Las decisiones no son recomendaciones generales: cada una
interviene un punto específico del sistema delimitado en la Tabla
1 y puede verificarse con los indicadores de la sección 5. En
conjunto, operacionalizan la conclusión diagnóstica del Módulo 2:
la palanca de mayor impacto no es rediseñar contenidos, sino
rediseñar el sistema que orienta el trabajo académico.
5. Criterios de viabilidad
task_alt
La viabilidad se define como la posibilidad real de implementar el
modelo dentro de las condiciones institucionales existentes. Se
expresa en indicadores medibles, condiciones de implementación y
ajustes previstos.
table_chart
Tabla 3: Indicadores medibles de viabilidad
5.1 Indicadores medibles
Indicadores Medibles de Viabilidad
| Indicador |
Línea base |
Meta (un año lectivo)
|
Fuente de verificación |
|
Porcentaje de áreas y talleres con al menos una evaluación
de proceso retroalimentada antes del 60 % del periodo
|
0 % (práctica no regulada en el SIEE)
|
80 % |
Registro en línea (SIEE, 2025, pp. 27–31)
|
|
Peso combinado de autoevaluación y coevaluación en los
planes de área
|
20 % (10 % + 10 %)
|
30 % |
Planes de área actualizados; SIEE (2025, p. 26)
|
|
Porcentaje de rúbricas de proyectos con criterios de
justificación de decisiones
|
Por establecer en la revisión documental inicial del
periodo
|
100 % en Proyecto Orientado al Perfil y trabajos técnicos
|
Revisión de rúbricas ante la comisión CEP / CEPT
|
|
Porcentaje de áreas con jornada de cocreación que produzca
análisis de evidencia documentado
|
0 % |
4 jornadas por periodo académico
|
Actas de jornada y comités de área
|
5.2 Condiciones de implementación
checklist
-
Formación docente acompañada: uso de los
docentes de apoyo pedagógico y de las jornadas de formación
para el diseño de rúbricas y la lectura pedagógica del
registro (Manual de Convivencia, 2025, §10.1; SIEE, 2025, pp.
16–18).
-
Tiempo protegido de cocreación: las jornadas
de diseño deben estar dentro del horario institucional; sin
tiempo, el modelo no es sostenible (Fullan, 2007).
-
Rúbricas comunes por especialidad: acuerdos
de criterios entre docentes de área y de taller, validados por
las comisiones CEP y CEPT.
-
Continuidad de la seguridad técnica: la
heteroevaluación de procedimientos de seguridad industrial se
mantiene intacta; el reequilibrio afecta únicamente la
ponderación del aprendizaje académico y proyectual.
-
Infraestructura de información existente: el
registro en línea, los cortes a mitad de periodo y la consulta
por familias ya operan (SIEE, 2025, pp. 27–31); el modelo no
exige nuevas plataformas.
-
Participación de la comunidad:
coordinaciones, orientación, familias y estudiantes informados
del cambio de criterios, en coherencia con la gobernanza
institucional (Manual de Convivencia, 2025, §10.1).
5.3 Posibles ajustes derivados de la evaluación
tune
-
Ajuste del ritmo de reequilibrio: si los
resultados en las pruebas SABER e ICFES o en las evaluaciones
internas muestran deterioro sostenido, la transición de
ponderaciones se modera hasta estabilizar los criterios (SIEE,
2025, p. 9).
-
Rediseño de rúbricas: si los criterios de
justificación no discriminan entre niveles de desempeño, se
reformulan con evidencia de los productos evaluados.
-
Reasignación del tiempo de cocreación: si las
jornadas no producen acuerdos utilizables, se redistribuyen
frecuencia y dedicación.
-
Ampliación o restricción del alcance: el
piloto puede iniciarse en 8º a 11º, donde el problema se
observa con mayor intensidad, y extenderse a grados básicos
cuando se estabilice.
-
Revisión de metas: los indicadores de la
Tabla 3 se revisan a mitad de año y al cierre, y sus metas se
ajustan con base en los resultados efectivamente obtenidos.
6.1 Qué cambió respecto al análisis inicial
compare_arrows
El documento del Módulo 2 y este documento responden a exigencias
distintas pero encadenadas, y comparten el mismo eje de análisis:
el Colegio Instituto Técnico Industrial Francisco José de Caldas
IED. Ambos coinciden en el análisis y presentan una hilación
conceptual coherente: los datos institucionales, las fuentes
consultadas, el problema identificado y la postura recomendada
permanecen idénticos; lo que cambia es el nivel de profundidad y
la finalidad del escrito. Los cambios específicos son:
-
Del diagnóstico al diseño:
el primer documento describió el contexto, identificó y comparó
dos modelos; este documento delimita el sistema, formula el
problema operativamente, decide y diseña el modelo.
-
Del modelo propuesto al modelo estructurado:
la propuesta mediacional del Módulo 2, que era una recomendación
diagnóstica, se convierte aquí en un modelo con principios,
estrategias, organización, roles y sistema de seguimiento.
-
De la matriz comparativa a las decisiones
fundamentadas:
la matriz de evaluación con criterios ponderados del Módulo 2 se
operacionaliza en decisiones que explicitan evidencia, problema
y resultados esperados.
-
De los indicadores de calidad a los indicadores
medibles:
las dimensiones de calidad cualitativas del análisis anterior se
traducen en indicadores con línea base, meta y fuente de
verificación.
-
De la preferencia a la decisión explícita:
la postura psicológica, que en el Módulo 2 se identificó como la
mejor alternativa, aquí se adopta, se argumenta y se delimita
como postura oficial del modelo.
En síntesis: el Módulo 3
no corrige ni contradice al Módulo 2: lo operacionaliza. El
análisis inicial conserva su validez y el nuevo documento lo
traduce en un diseño accionable y verificable.
6.2 Cómo influyó la retroalimentación del foro anterior
forum
La retroalimentación del foro anterior se proyecta en dos niveles.
En el primero, los modelos presentados por los compañeros del
programa evidenciaron una casuística importante dentro del tema de
los modelos pedagógicos de aprendizaje: contextos educativos y
organizacionales diversos, niveles y programas formativos
distintos, problemáticas variadas de evaluación, mediación y
transferencia del aprendizaje. Esa diversidad mostró que un mismo
síntoma admite lecturas y decisiones distintas según el sistema en
que se inscribe, y que ningún modelo puede aplicarse por
trasplante: el valor no está en copiar un modelo, sino en recorrer
el proceso que lo justifica.
En el segundo nivel, la comparación entre los casos de los
compañeros reforzó la convicción de que el análisis serio se
sostiene en un procedimiento deliberado: delimitar el sistema,
formular el problema con claridad, sustentar la evidencia y
comparar alternativas antes de decidir. Este documento incorpora
esa influencia al explicitar el alcance del sistema (sección 1.2),
al formular el problema de manera operativa (sección 1.4), al
articular cada decisión con su evidencia (sección 4) y al prever
indicadores y ajustes (sección 5). En síntesis, la casuística
observada en el foro anterior consolidó la premisa de este módulo:
antes de diseñar un modelo es necesario tomar decisiones de
gestión, y esas decisiones deben poder acompañarse, revisarse y
ajustarse con la comunidad educativa (Fullan, 2007; Senge, 2006).